Que cumple dos importantes funciones clave para la empresa
Miguel Roa Sáez, ingeniero senior de Mantenimiento, cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria minera, y desde 2008 trabaja en SIAM, en Minera Centinela.
El ingeniero civil junto a un equipo muy afiatado, se asegura de que el muelle —por el cual se inicia el envío de agua de mar a más de 145 km de donde se encuentra el yacimiento, y por donde además se embarca el concentrado al mundo—, funcione a la perfección y con seguridad.
¿Cómo llegó a la minería?
Lo hice de rebote, porque más que la minería me enamoré del sistema de impulsión de agua de mar. Tuve la dicha de integrar el equipo que se creó para poder conformar este sistema. Lo conozco desde sus orígenes.
¿Qué impacto supuso para usted este proyecto?
Imagínese ser parte de la primera minera de esta industria que ocupa ciento por ciento agua de mar en su proceso, y ser parte de ese equipo responsable de tener que entregar agua de buena calidad a 145 km de distancia, lógico que es importante, porque no solamente es un hecho histórico y transcendente para Chile, sino que también lo es para la minería a nivel mundial. Ser parte de ese equipo lógicamente me llena de orgullo y satisfacción.
¿Qué impresiones tiene por trabajar con este tipo de tecnologías, que permite prescindir de aguas continentales?
En este proceso amigable con el medioambiente ha participado mucha gente. Lógicamente tiene un elemento de satisfacción utilizar agua de mar y no aguas continentales. Existe orgullo en el grupo entero que participa en esto, porque es una forma de demostrar que Minera Centinela y AMSA están a la vanguardia con el cuidado del medioambiente.
¿Cuáles son sus funciones en el muelle?
Soy responsable, en general, de hacer el mantenimiento del muelle. Hay que decir que el muelle, como tal, cumple dos funciones: la primera es recibir el concentrado, que llega desde la planta para luego procesarlo, es decir, secarlo, eliminar porcentajes de cloruros y embarcarlo. Nosotros somos el término de un proceso que luego se entrega a nuestro cliente. Y el segundo punto: somos el inicio de un proceso en el que tomamos el agua de mar y se la entregamos a la planta.
¿Cómo ha visto la evolución de la minería, especialmente con los equipos de trabajo, en temas tan delicados como, por ejemplo, el buen desempeño del muelle?
La minería se va adaptando a los cambios que sufre el mundo. Por ejemplo, la incorporación de la mujer en nuestro proceso es muy importante y clave. ¿Por qué? Soy papá de dos hijas, criado con mujeres: hermanas y mi madre, por lo tanto, conozco y me agrada trabajar con mujeres porque tienen una mirada totalmente diferente a nosotros; enfrentan los conflictos de distinta manera, por lo mismo, al ser un equipo de trabajo más diverso nos permite tomar mejores decisiones y centrarnos mayormente en las cosas que son clave.
Creo que la incorporación de personal femenino ha sido fundamental; nos ha dado una identidad importante. Somos un equipo de trabajo muy pequeño, pero a la vez gigante, por lo tanto, nos conocemos todos. Aquí hay un equipo de trabajo muy consolidado, llevamos años juntos y eso nos ha permitido trabajar de buena forma.
LA IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD: EN HONOR A DIEGO
Usted me comentó que les ocurrió un hecho que los marcó como equipo en la manera de trabajar. ¿Cómo fue ese proceso?
Cabe recordar que en 2013 tuvimos un deceso importante. Hubo un accidente fatal y ese hecho nos generó un antes y un después. Antes que falleciera Diego, trabajábamos de una forma muy desordenada; lamentablemente, después de lo que ocurrió con Diego tuvimos que aprender y eso hizo que reestructurásemos completamente nuestra forma de trabajar. Hoy, gracias a Dios, desde 2013 no tenemos accidentes y eso ha sido clave para nosotros. Y quien nos ilumina y nos da la fuerza para poder mantenernos de buena forma ha sido Diego. Siempre lo tenemos presente, porque creemos que le debemos a él la correcta forma de trabajar. Eso ha sido fundamental saber que Diego nos exige que laboremos sin tener accidentes.
¿Cómo ha sido su crecimiento en la profesión?
La minería me ha enseñado que se puede trabajar en equipos, que es fundamental. Además, he conocido personas que hacen un sacrificio enorme para ejercer sus labores profesionales lejos de sus familias, aun así, lo hacen con tal calidad de entrega, que trasmiten fuerza a cualquier persona que llega a nuestro equipo para seguir en las labores.
También hemos logrado crear, incluso dentro de nuestro núcleo familiar, el apoyo necesario para estar lejos de nuestra casa y trabajar de buena forma, y para mí el apoyo familiar ha sido clave para desarrollarme profesionalmente.
¿Si tuviera la posibilidad de hablar con las nuevas generaciones que miran a la minería como su horizonte laboral, qué les diría?
Trabajar en minería es muy atractivo, pero a la vez es un sector que requiere sacrificios. Fuera del sueldo que uno recibe, también se deja de lado cosas como perderse cumpleaños, bautizos, navidades, entre otros. Por lo tanto, cuando uno ingresa a esta profesión debe estar consciente de que, además de percibir una remuneración, debe tener presente que habrá un sacrificio importante, no solo del trabajador, sino que también del grupo familiar. Es decir, aquí todos se van a sacrificar, pero, lo que va a ganar es gigante. ¿En qué sentido? Potenciamiento del profesional, trabajo en equipo, orgullo de estar en un área en la que somos privilegiados, eso es tremendo. Ser minero no solo significa sacar el mineral, implica que de tu trabajo no solo depende tu familia, también un país entero. Es decir, nos beneficiamos todos.







