El gremio minero presentó un análisis que identifica brechas en la aplicación de guías y criterios del SEIA y propone medidas para mejorar la eficiencia regulatoria sin perder rigurosidad ambiental.
La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) expuso ante la directora ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), Valentina Durán, los principales resultados del estudio “Propuestas para la aplicación de guías y criterios del SEA en minería”. En el encuentro participaron el presidente del gremio, Jorge Riesco, junto a expertos del Centro de Estudios, quienes detallaron cómo el actual uso de estos instrumentos ha generado mayores exigencias técnicas y administrativas para los proyectos del sector.
El informe, desarrollado por el Centro de Estudios y Documentación Minera (CEMS) con apoyo del Comité de Sustentabilidad de SONAMI, reveló que la aplicación de guías y criterios puede derivar en costos relevantes y postergar significativamente la entrada de iniciativas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Según el análisis, un criterio de evaluación podría incrementar los gastos en más de 10.000 UF y retrasar hasta por un año el ingreso al sistema, mientras que una guía técnica puede sumar alrededor de 3.000 UF y demorar el proceso por varios meses. Entre las principales dificultades detectadas se encuentran la falta de claridad normativa, limitaciones técnicas, plazos rígidos y escasa coordinación entre instituciones.
Sobre la base de este diagnóstico y considerando los lineamientos del proyecto de ley “Evaluación Ambiental 2.0”, SONAMI propuso cinco ejes estratégicos orientados a fortalecer la coherencia y efectividad del sistema: certeza y flexibilidad, proporcionalidad, coordinación interinstitucional, control de legalidad y transparencia. Las recomendaciones buscan que guías y criterios se consoliden como herramientas orientadoras y técnicamente sólidas, evitando que se transformen en cargas adicionales que afecten la viabilidad y planificación de los proyectos, y contribuyendo a un SEIA más predecible, eficiente y alineado con los objetivos de protección ambiental.







