El precio del metal rojo subió 1,5% semanal, impulsado por restricciones de oferta, movimientos de inventarios hacia Estados Unidos y un escenario monetario más favorable tras la decisión de la Reserva Federal.
El precio del cobre cerró la semana del 8 al 12 de diciembre de 2025 en US$ 5,36 la libra, registrando un alza de 1,5% respecto de la semana anterior y marcando un nuevo máximo histórico. Con este resultado, el promedio anual alcanzó US$ 4,47 la libra, un 7,5% superior al observado en igual período de 2024. El repunte estuvo sostenido principalmente por las persistentes preocupaciones en torno a la oferta, debido a disrupciones operacionales en minas relevantes y al desvío de volúmenes de cobre hacia Estados Unidos, lo que ha generado una percepción de menor disponibilidad en otros mercados.
A ello se sumó un entorno macrofinanciero más favorable tras la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, que recortó su tasa de interés en 25 puntos base y anunció compras de bonos del Tesoro de corto plazo, impulsando una depreciación del dólar y dando soporte a los precios de los metales. Desde la demanda, China mostró señales mixtas, con una caída mensual de 2,5% en las importaciones de cobre refinado en noviembre, aunque el compromiso de las autoridades de mantener una política fiscal proactiva en 2026 contribuyó a sostener las expectativas de consumo a mediano plazo, atenuando el impacto de la moderación reciente en las compras físicas.







