Esteban González, Minera Centinela.
Con 18 años de trayectoria en el sector y 12 en la empresa, el ingeniero de Monitoreo de Condiciones relata cómo el contacto con un integrante de la FACH y un sentido de pertenencia por el Norte, gracias a su esposa, lo llevaron a convertirse en un pilar de la Superintendencia de Confiabilidad de Minera Centinela.
El ingeniero Civil Industrial de profesión detalla su rol clave en la anticipación de fallas en activos críticos como Palas y Perforadoras, y comparte su visión estratégica sobre cómo la industria chilena deberá combinar eficiencia, sostenibilidad y tecnología para liderar la demanda de la transición energética global.
– La minería es un camino vocacional para muchos. Me gustaría que me contara: ¿Cómo fue su iniciación en el sector? ¿Qué momento o qué experiencia temprana lo llevó a decidir que su futuro profesional estaría ligado a la minería?
– Mi camino hacia la minería no partió como un plan estructurado, sino como una inquietud que se fue encendiendo con pequeñas cosas. El primer chispazo fue cuando un colega de la FACH decidió irse a trabajar a la minería; escuchar su experiencia me abrió una ventana a un mundo completamente distinto al que conocía.
Más tarde conocí a mi esposa, que es de esta zona, y gracias a ella comencé a conectar de verdad con el norte, con su identidad minera y con la importancia que esta industria tiene en la vida de tantas familias. Sin darme cuenta, empecé a sentir que aquí había algo que me hacía sentido, un futuro posible, un lugar donde podía crecer y aportar.
Fue esa mezcla de inspiración, curiosidad y pertenencia la que finalmente me llevó a tomar la decisión. Y con el tiempo, confirmé que había sido el camino correcto.
– ¿Podría contarme cuál es su cargo actual y dónde desarrolla sus labores?
– Actualmente me desempeño como Ingeniero de Monitoreo de Condiciones en la Superintendencia de Confiabilidad de la Gerencia de Mantenimiento Mina.
– ¿En qué consiste su cargo específicamente? ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta en su gestión diaria para asegurar la eficiencia y la seguridad de la operación?
– Mi cargo consiste en ejecutar el programa de Mantenimiento Predictivo de la Gerencia de Mantenimiento Mina, aplicando técnicas de Monitoreo de Condiciones para anticipar fallas y asegurar la confiabilidad de los activos críticos, especialmente Palas y Perforadoras.
En lo operativo, mi responsabilidad es analizar, interpretar y transformar la información de MonCon en acciones concretas: recomendaciones técnicas, priorización de hallazgos y asesoría directa a ejecución en paradas no programadas. Esto me permite identificar riesgos tempranos, definir necesidades de mantenimiento y tomar decisiones informadas en coordinación con Confiabilidad, Planificación y Operaciones.
Mis desafíos diarios son anticipar fallas antes de que impacten la operación, priorizar los riesgos detectados y convertirlos en acciones concretas, coordinar decisiones oportunas con mantenimiento, planificación y operaciones, y asegurar la continuidad operacional sin comprometer la seguridad ni la integridad de los activos.
– En el plano personal y profesional, después de todos estos años en la industria: ¿Qué le ha entregado la minería en términos de desarrollo de habilidades, logros o satisfacciones que quizás no hubiera encontrado en otros sectores?
– En lo personal y profesional, la minería me ha entregado experiencias que difícilmente habría encontrado en otro sector. Me permitió desarrollarme en entornos de alta exigencia, donde la toma de decisiones, el análisis técnico y la gestión del riesgo se vuelven parte del día a día.
He fortalecido habilidades como el liderazgo, el trabajo colaborativo y la capacidad de anticipar problemas críticos bajo presión. También me dio la oportunidad de estudiar, crecer y asumir responsabilidades que han marcado mi carrera.
Pero, por sobre todo, la minería me ha permitido darle una mejor calidad de vida a mi familia, conocer personas valiosas y construir un sentido de pertenencia con esta tierra y su cultura. Esa mezcla de crecimiento profesional y satisfacción personal es algo que, sin duda, no habría encontrado en otro rubro.
– Finalmente ¿Cómo ve el desarrollo de la minería para la próxima década? ¿Cuáles serán los principales desafíos tecnológicos y geopolíticos que el sector deberá enfrentar para sostener la demanda de la transición energética?
– Veo una minería que, en la próxima década, será mucho más tecnológica, automatizada y basada en datos, impulsada por la demanda de cobre y otros minerales clave para la transición energética. El gran desafío será producir más con menos impacto: usar mejor el agua, la energía y operar con estándares ambientales cada vez más altos. En lo geopolítico, habrá mayor competencia por recursos estratégicos, por lo que países como Chile deberán reforzar su capacidad de innovar, mantener eficiencia y asegurar una operación responsable y confiable. Si logramos combinar tecnología, sostenibilidad y buenas decisiones, Chile puede seguir liderando este proceso a nivel global.







