El banco advierte que el metal rojo podría seguir bajando si persiste la tensión en Medio Oriente, en medio de un escenario global más incierto.
El cobre enfrenta un escenario de mayor volatilidad y riesgo a la baja, según advirtió Goldman Sachs, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y el impacto sobre los mercados energéticos. De acuerdo con el análisis consignado por Bloomberg, el metal podría profundizar sus caídas si se mantiene la interrupción en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el transporte global de petróleo y gas. Este escenario ha impulsado los precios de la energía y aumentado la incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial, presionando a los metales industriales.
El cobre ya acumula una baja superior al 7% desde el inicio de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, reflejando un menor apetito por riesgo de los inversionistas. Aunque el mercado ha encontrado cierto soporte en una oferta ajustada y en expectativas de acumulación de inventarios, desde el banco advierten que estos factores podrían debilitarse en un contexto más adverso. En esa línea, Goldman Sachs ajustó a la baja su proyección para 2026 y advirtió que el precio del cobre se mantiene por sobre su valor fundamental, lo que lo deja vulnerable ante un deterioro del escenario económico global.






