Por equipo de redacción Multimedios – GPI.
Imagen generada con IA.
Expertos reunidos en Zoholics Chile 2026 advirtieron que la próxima ventaja competitiva de las empresas no estará únicamente en adoptar inteligencia artificial, sino en la capacidad de gestionar datos, automatizar procesos y mantener el control sobre la información estratégica. Un desafío que impacta directamente a industrias como la minería, la manufactura y la logística.
La transformación digital ya no es una tendencia futura. Hoy forma parte de las decisiones estratégicas que están redefiniendo la competitividad de sectores productivos clave para Chile, desde la minería hasta la manufactura, la energía y la logística.
De acuerdo con cifras de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), las compañías mineras continúan incrementando sus inversiones en automatización, monitoreo remoto y análisis avanzado de datos, mientras que la incorporación de inteligencia artificial comienza a abrir nuevas oportunidades en áreas como mantenimiento predictivo, optimización operacional, gestión de recursos y control de procesos.
En este escenario, la discusión ya no se centra únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino también en cómo las organizaciones administran sus datos, protegen su información y desarrollan capacidades digitales propias.
Ese fue uno de los principales temas abordados durante Zoholics Chile 2026, encuentro realizado en Santiago que reunió a especialistas en transformación digital y tecnología empresarial.
“Es tiempo de que Latinoamérica no solo adquiera tecnología desde afuera, sino que cree desde aquí para vender al exterior”.
Raju Vegesna.
Para el ejecutivo, la región posee una ventaja estratégica asociada a su capital humano y a la oportunidad de construir soluciones tecnológicas que respondan a las necesidades de sus propios mercados.
“Latinoamérica tiene las demografías correctas. Es donde está viviendo la gente joven, donde todavía existe capacidad de crecimiento. Es el tiempo para que Latinoamérica pueda crecer”, sostuvo.

El valor de los datos
En industrias intensivas en activos, como la minería, la calidad de los datos se está convirtiendo en un factor determinante para la toma de decisiones.
Sensores, sistemas de monitoreo, plataformas de gestión y herramientas de automatización generan diariamente enormes volúmenes de información. Sin embargo, el verdadero desafío consiste en transformar esos datos en conocimiento útil que permita mejorar la productividad, reducir costos y anticipar riesgos operacionales.
“En la medida que las empresas tengan su información digitalizada y ordenada, podrán utilizar inteligencia artificial para ser más competitivas y eficientes”.
Fernando Sotelo.
El ejecutivo agregó que la digitalización ya no es una opción para las organizaciones que buscan mantenerse competitivas. “La información digitalizada y organizada permite utilizar inteligencia artificial, automatización y análisis avanzado para tomar mejores decisiones de negocio”, indicó.
La afirmación coincide con una tendencia observada en la industria minera. Según estudios del Consejo Minero, la digitalización de procesos y el uso de analítica avanzada se han consolidado entre las principales prioridades de inversión tecnológica para los próximos años.

Inteligencia artificial aplicada al negocio
La inteligencia artificial también está evolucionando. Más que una herramienta aislada, su incorporación apunta a integrarse de forma natural en los procesos empresariales. “El éxito de una tecnología ocurre cuando el usuario no sabe que la está utilizando, pero recibe todos sus beneficios”, sostuvo Vegesna.
Según explicó, la verdadera innovación no está en que las personas interactúen permanentemente con sistemas de IA, sino en que la tecnología opere en segundo plano, generando valor de manera transparente. “Lo mejor que estamos haciendo es integrar esa inteligencia artificial para que las personas no sientan que la están implementando, pero ya la están utilizando”, afirmó.
En la práctica, esto se traduce en sistemas capaces de anticipar fallas, optimizar cadenas logísticas, automatizar reportes o identificar patrones operacionales sin requerir una intervención permanente de los usuarios.
Para sectores como la minería, donde la eficiencia operacional impacta directamente en la productividad y los costos, estas capacidades representan una oportunidad significativa.
La nueva discusión: soberanía digital
Más allá de la automatización, los especialistas advierten que comienza a emerger un nuevo concepto dentro del mundo empresarial: la soberanía digital. La creciente dependencia de plataformas tecnológicas, servicios en la nube e inteligencia artificial plantea interrogantes respecto al control de los datos y la autonomía de las organizaciones y la capacidad de construir ventajas competitivas sostenibles.
“Las fronteras físicas se pueden controlar, pero las fronteras digitales son mucho más complejas. Son preguntas importantes que debemos hacernos como individuos, como empresas y como países”, señaló Vegesna.
Para el ejecutivo, la discusión trasciende el ámbito tecnológico y alcanza incluso a la estrategia empresarial y económica. “Si eres un negocio, tienes que preguntarte si tú controlas el negocio o si los inversionistas controlan el negocio. Y a nivel nacional, preguntarte si controlas las fronteras digitales o alguien más las controla”, planteó.
El debate cobra especial relevancia considerando la entrada en vigor de nuevas normativas sobre protección de datos personales y las futuras regulaciones asociadas al uso de inteligencia artificial.
En un entorno donde la información se ha transformado en uno de los activos más valiosos de las organizaciones, la capacidad para gestionar datos, protegerlos y convertirlos en ventajas competitivas será cada vez más determinante para industrias estratégicas como la minería.
La conclusión es clara: la transformación digital ya no consiste únicamente en incorporar software. Se trata de construir organizaciones capaces de utilizar sus datos de manera inteligente, integrar nuevas tecnologías y mantener el control sobre uno de los recursos más valiosos de la economía moderna: la información.





