Imagen: Cochilco
El metal rojo retrocedió 1,8% durante la última semana debido al fortalecimiento del dólar y las expectativas de mayores tasas de interés en Estados Unidos. Sin embargo, la disminución de inventarios, la escasez de concentrados y la demanda vinculada a infraestructura eléctrica e inteligencia artificial continúan respaldando su valor.
El precio del cobre cerró la semana del 22 al 26 de junio en US$6,03 por libra, registrando una caída semanal de 1,8% respecto del viernes anterior. A pesar de este retroceso, el promedio acumulado de 2026 alcanzó los US$5,93 por libra, lo que representa un incremento de 38,84% frente al mismo período del año pasado. La corrección respondió principalmente al fortalecimiento del dólar, impulsado por una visión más restrictiva de la Reserva Federal de Estados Unidos, junto con la disminución de las tensiones geopolíticas tras los avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, factores que moderaron el apetito por los commodities.
Pese a las presiones financieras, el mercado físico continúa mostrando señales de estrechez. Durante la semana, los inventarios visibles de cobre disminuyeron en 13.118 toneladas (-1,2%), hasta totalizar 1.071.646 toneladas, debido principalmente a las caídas registradas en las bolsas de Londres (-3,7%) y Shanghái (-5,7%), mientras que COMEX en Estados Unidos siguió acumulando existencias. El informe destaca además que la escasez de concentrados, los cargos de tratamiento y refinación en niveles negativos y la creciente demanda asociada a redes eléctricas, centros de datos e inteligencia artificial continúan entregando soporte a la cotización del metal.
De cara a las próximas semanas, el mercado permanecerá atento a la definición de eventuales aranceles al cobre refinado en Estados Unidos, la evolución del dólar, nuevos datos de inflación y el comportamiento de la demanda china. No obstante, la menor disponibilidad de metal fuera de Estados Unidos y los sólidos fundamentos asociados a la transición energética y al desarrollo tecnológico podrían limitar nuevas caídas del precio del cobre.






