Con la experiencia de casi una década en la industria, y dos y medio en Centinela, a través de su cargo de jefe de turno Mina, Javier López Giraldo es parte de un complejo sistema que permite asegurar las condiciones idóneas para la producción en la faena.
El ingeniero civil en minas dice que llegó a la minería gracias a Exponor, luego de trabajar en una de sus versiones antes de ingresar a la universidad y decidirse por una carrera que lo llevaría por el actual camino.
¿Cómo fue la historia que lo condujo a su carrera profesional?
Cuando egresé de la enseñanza media en 2010, estaba el “boom” de la minería. Se hablaba mucho de esta industria, especialmente en las noticias; se comentaba de la importancia para Chile en materia de ingresos. Entonces, fue en Exponor donde se dio el puntapié inicial, creo que fue ese mismo año o el anterior. Trabajé en la exposición y en ese momento fue que me llamó la atención esta industria. Luego de aquella experiencia ingresé a la universidad y postulé a una carrera ligada con la minería.
¿Y cómo han sido estos 8 años en el rubro?
Desde que entré ha sido crecer paulatinamente. El único momento oscuro o de aprendizaje fue para la pandemia porque estuve sin trabajo unos 3 meses, pero a excepción de aquello siempre estuve trabajando y con la oportunidad de ir ascendiendo. Ha sido un aprendizaje increíble hasta ahora porque he pasado por muchos puestos.
Hábleme de su trabajo, ¿en qué consiste?
Lo que hago es gestionar la continuidad operacional de la extracción de material de uno de los rajos de Minera Centinela. Coordino, gestiono y vigilo que todos los procesos productivos se ejecuten sobre la base de un plan. Esto concierne a una parte productiva y otra relacionada con la seguridad, que implica garantizar el cuidado de todos nuestros trabajadores. Hoy tengo a cargo 33 profesionales y tenemos que estar atentos con la seguridad de ellos.
Usted también trabaja con la flota de camiones autónomos, ¿cómo es la dinámica con esa tecnología?
Lo que debemos hacer es darle las condiciones al sistema para que funcione de la mejor manera y eso es porque tiene ciertos requisitos para conseguirlo, por ejemplo, el cuidado de las rutas, dimensiones de frente de cargío, botaderos y el cuidado de las pistas. Nuestro rol es estar atento a todas estas exigencias que nos pide el sistema. En el fondo debemos pensar como un camión autónomo. Es un trabajo que tiene una dinámica constante.
¿Todo este complejo sistema tecnológico requiere de estar constantemente actualizados?
La minería es un trampolín para la tecnología, porque acá en Centinela todos los años se implementa algo nuevo, ya sea productivo o de seguridad.
¿Cómo cree que se presenta la minería hacia adelante?
Una minería mucho más desafiante que antes, con profesionales más capacitados en la parte operativa y tecnológica. Esto implica que tenemos que estar constantemente estudiando para estar en línea y a la vanguardia de lo que exige la industria, especialmente ahora que está la inteligencia artificial que ayuda con los procesos. La minería es y será desafiante por los temas productivos que se nos vienen por delante.
¿Hasta ahora, qué reflexión le surge en su experiencia conseguida?
La minería me entregó herramientas para enfrentar el día a día, como por ejemplo la seguridad, que también se aplica en el hogar. Además, estoy muy agradecido de este rubro porque gracias a él he podido entregarle todo a mi hija. Además, la minería es un campo muy bonito, donde se aprende mucho y se adquieren herramientas para enfrentar la vida más allá del mismo trabajo. Otra cosa que surge es que, al trabajar por turno, por ejemplo, el mío es de 7×7, uno valora más el tiempo libre y la calidad de éste.







