El metal rojo retrocedió al cierre de la semana presionado por un escenario macro más restrictivo en EE.UU., señales mixtas desde China y una oferta global que sigue bajo tensión. Los inventarios en bolsas subieron 6,1%.
El precio del cobre terminó la semana en US$ 4,85 la libra, acumulando una baja de 1,5%, en un contexto dominado por la apreciación del dólar tras mejores datos laborales en Estados Unidos. A esto se sumó la volatilidad del sector tecnológico, donde los resultados de Nvidia reforzaron expectativas de mayor demanda futura del metal por la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos. En paralelo, China mostró un panorama dispar: cayeron las importaciones de refinado, subieron las de concentrado y la producción de cobre refinado avanzó un 8,9% interanual, aunque retrocedió respecto del mes previo.
En el plano físico, la estrechez del mercado de mineral se mantuvo como uno de los principales focos. Los TC/RC negativos en China confirmaron la falta de concentrado, acentuada por interrupciones en faenas de Chile, Perú e Indonesia. Mientras tanto, los inventarios en LME, COMEX y Shanghái sumaron 627.153 toneladas, creciendo un 6,1% semanal y acumulando un aumento de 47,2% en 2025. En este escenario, Cochilco elevó su proyección del precio del cobre a US$ 4,45 para 2025 y US$ 4,55 para 2026, destacando una demanda estructuralmente sólida impulsada por la transición energética y el avance tecnológico.







