El precio del metal rojo subió 1,2% impulsado por señales de retiros físicos en la LME y riesgos de oferta tras la paralización temporal de Grasberg en Indonesia.
El mercado internacional del cobre registró una semana de avances, con la cotización cerrando en US$ 4,54 la libra, lo que representa un incremento de 1,2% respecto de la semana anterior. En lo que va de 2025, el promedio se mantiene en US$ 4,32, un 4,6% más que en igual período del año pasado. Entre los factores que dieron soporte al precio destacaron la estabilización de inventarios en la Bolsa de Metales de Londres (154 mil toneladas) y un mayor nivel de cancelaciones de warrants en Asia, lo que anticipa próximos retiros físicos.
En el frente global, la paralización temporal de la mina Grasberg en Indonesia, una de las mayores productoras de cobre del mundo, generó presión alcista adicional, mientras que la fusión entre Anglo American y Teck por US$ 53.000 millones reforzó la visión estratégica del cobre en la transición energética. Desde China, si bien las importaciones de cobre refinado cayeron a su nivel más bajo desde febrero, las compras de concentrado marcaron uno de sus mayores registros históricos, con un repunte en la prima de Yangshan que anticipa una recuperación de la demanda en los próximos meses.







