El precio del cobre cerró al alza la semana, impulsado por factores externos, aunque persisten dudas por inventarios elevados y la incertidumbre económica.
El precio del cobre cerró la semana del 30 de marzo al 2 de abril en US$ 5,51 por libra, registrando un alza de 0,9% respecto al viernes anterior, en un contexto de relativa estabilidad y rebote desde los mínimos recientes. Pese a este repunte, el mercado no logra consolidar una tendencia alcista, presionado por la cautela sobre el crecimiento global y altos niveles de inventarios. Factores como la caída del petróleo Brent bajo los US$100 por barril, la depreciación del dólar y la baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos dieron soporte al metal rojo, aunque el optimismo se moderó hacia el cierre de la semana por la persistente incertidumbre geopolítica.
Desde China, principal consumidor mundial, se observaron señales mixtas: mientras el PMI manufacturero superó las expectativas y evidenció una leve recuperación de la actividad industrial, los costos de insumos aumentaron con fuerza, presionando los márgenes del sector. En paralelo, los inventarios globales de cobre disminuyeron levemente, impulsados por caídas en la Bolsa de Futuros de Shanghái, aunque se mantienen por sobre los niveles del año pasado. Este escenario refleja un mercado aún contenido, donde la combinación de alta oferta, costos elevados y dudas sobre la demanda sigue limitando un alza sostenida en el precio del cobre.






