Imagen: Codelco.
La estatal proyecta que su principal yacimiento subterráneo se mantendrá cerca de 300 mil toneladas anuales hasta 2030, en medio de un proceso investigativo que apunta a inconsistencias en reportes previos al accidente fatal de 2025.
Codelco proyecta que El Teniente operará sin crecimiento durante el resto de la década, manteniendo una producción cercana a las 300 mil toneladas anuales como consecuencia del estallido de roca ocurrido en 2025, que derivó en la tragedia minera más severa en años y obligó a replantear la explotación en áreas profundas. La cifra se ubica por debajo de los niveles registrados antes del accidente y consolida un escenario de producción contenida “por varios años”, según fuentes de la compañía citadas por Bloomberg.
El ajuste en la curva productiva de la mayor mina subterránea de cobre del mundo se da en un ciclo global marcado por restricciones de oferta y precios históricamente altos, impulsados por la electrificación y la expansión de centros de datos. Con El Teniente estabilizado en un rendimiento menor, la estatal buscará apuntalar su recuperación corporativa apoyándose en otras divisiones, mientras enfrenta desafíos operacionales y de ejecución de proyectos.
En paralelo, la investigación abierta tras el accidente se amplió luego de que una auditoría interna detectara inconsistencias en reportes técnicos asociados a un estallido de roca ocurrido en 2023. La revisión derivó en la salida de tres ejecutivos, acciones penales del regulador y nuevas diligencias, incluyendo incautación de dispositivos electrónicos. El debate también alcanzó al ámbito político: mientras el actual gobierno respaldó al directorio, el presidente electo José Antonio Kast ha planteado evaluar la gestión y las finanzas de la minera, anticipando un eventual reordenamiento del entorno de control y supervisión.







