Imagen: Minería Local.
La operación de Codelco implementa un sistema integral de control y prevención en las rutas que conectan con la faena, combinando tecnología, fiscalización y mejoras en infraestructura para reducir riesgos en el traslado de trabajadores y carga.
La División Gabriela Mistral ha consolidado un modelo de gestión vial orientado a reforzar la seguridad en los trayectos hacia su operación, especialmente en las rutas B-255 y B-385, principales vías de acceso a la faena ubicada en el entorno del Desierto de Atacama. Por estos caminos transitan diariamente buses de transporte de personal, vehículos livianos y camiones, lo que exige un enfoque permanente de prevención y control para resguardar a quienes se desplazan hacia y desde el yacimiento.
Para enfrentar este escenario, la operación desarrolló un sistema que integra herramientas tecnológicas, supervisión en terreno y acciones de capacitación preventiva. Entre las principales medidas destaca el monitoreo permanente mediante plataformas en línea conectadas a sistemas de georreferenciación, lo que permite detectar excesos de velocidad y otras conductas de riesgo en tiempo real, además de fortalecer la fiscalización del cumplimiento de los estándares de seguridad definidos por la compañía.
A ello se suma un plan de tránsito específico para la Ruta B-255, que conecta la ciudad de Calama con la faena. Este programa establece medidas obligatorias para las empresas que circulan por la vía, como el uso prioritario de transporte contratado para pasajeros, horarios definidos para determinados tipos de vehículos y un reforzamiento del mantenimiento preventivo de las flotas. También se han realizado mejoras en señalización e infraestructura, incluyendo zonas habilitadas de descanso para conductores, con el objetivo de avanzar hacia rutas más seguras y consolidar un estándar de referencia para la industria minera.







