Educación: “Formamos a quienes ingresan al mercado laboral, pero muchas veces sin la experiencia real que requieren”

Karol Burrows, decana de Ingeniería de la Universidad del Alba.

Imagen GPI.

En un escenario donde la minería chilena se juega buena parte de su futuro, el debate sobre el tipo de profesionales que liderarán la transición hacia una industria sostenible ha dejado de ser una cuestión académica: es ya una urgencia estratégica.

La revolución tecnológica, el avance de la automatización y la irrupción de la inteligencia artificial reconfiguran la forma de producir, pero también exigen repensar cómo se forma el capital humano que sostendrá esa transformación.

En ese contexto, la Intecmin 2025, celebrada en Calama, reunió a especialistas y actores del sector para reflexionar sobre los desafíos del mañana. Una de las voces más escuchadas fue la de Karol Burrows, decana de Ingeniería de la Universidad del Alba, quien abordó el tema de los “futuros perfiles profesionales para una minería sostenible como valor estratégico”.

“Las prácticas de observación deberían comenzar en primer o segundo año, no al final de la carrera. Si queremos un crecimiento tecnológico rápido, no podemos seguir haciendo lo mismo”.

En entrevista exclusiva con El Industrial y con tono directo y autocrítico, Burrows señaló que la academia “siempre está bajo el ojo del huracán”, porque de ella depende la preparación de los nuevos profesionales. “Formamos a quienes ingresan al mercado laboral, pero muchas veces sin la experiencia real que requieren”, advirtió. La decana sostiene que las universidades deben acercar a los estudiantes al terreno mucho antes de su titulación. “Las prácticas de observación deberían comenzar en primer o segundo año, no al final de la carrera. Si queremos un crecimiento tecnológico rápido, no podemos seguir haciendo lo mismo”.

Para Burrows, la brecha no es solo técnica, sino cultural. “Hoy los jóvenes dominan la tecnología, pero cuesta que la sensibilicen, que la conecten con la realidad de una faena”, explicó. Frente a ello, propone aprovechar la experiencia de quienes están por retirarse. “Antes de jubilar a esos trabajadores con trayectoria, deberíamos transformarlos en instructores. Que contagien su experiencia a los nuevos talentos, para que esa combinación entre conocimiento y tecnología genere decisiones más precisas y realistas”.

“Antes de jubilar a esos trabajadores con trayectoria, deberíamos transformarlos en instructores. Que contagien su experiencia a los nuevos talentos, para que esa combinación entre conocimiento y tecnología genere decisiones más precisas y realistas”.

Más allá de la técnica, Burrows enfatiza que la formación de los futuros profesionales debe incorporar habilidades no técnicas, con un elemento que considera esencial: la empatía. “Si tengo empatía, puedo entender a mi colega, comprender sus preocupaciones, sus metas y desafíos, y transmitirle los míos”, explica. Esta capacidad, dice, es clave para adaptarse a un entorno donde las tecnologías avanzan rápidamente y los jóvenes navegan simultáneamente entre aprendizaje académico y múltiples plataformas digitales de ocio.

La decana subraya que la educación minera actual enfrenta un reto adicional: equilibrar la adopción de tecnologías con la centralidad del aprendizaje humano. “La tecnología ya no podemos seguir luchando con ella; tenemos que integrarla en aula y entrenarla junto con nuestro capital humano. Si entrenamos ambos, generamos un ganar-ganar: el profesional sabe lo que hace y utiliza la herramienta como apoyo, no como dependencia”, afirma.

Burrows alerta sobre la urgencia de acelerar la formación: la minería necesita capital humano competente ahora, mientras el país todavía trabaja por cumplir metas de la Agenda 2030 y mira hacia la 2050. Para ella, la estandarización de la enseñanza, la articulación de los lazos con la industria y la participación activa de los gremios son esenciales. Solo así se puede pasar de casos excepcionales de excelencia a un sistema formativo robusto y extendido, capaz de sostener la innovación y la sostenibilidad.

Finalmente, la decana hace un llamado directo a las nuevas generaciones: “Nuestra industria es maravillosa. Tenemos un pasado que nos juzga, pero quiero motivar a los jóvenes, hombres y mujeres, a buscar carreras STEM. No son tan complejas como parecen, y hoy más que nunca necesitamos que se integren al sector con energía y propósito”. Con ese mensaje, Karol Burrows no solo expone la urgencia de preparar profesionales para la minería del futuro, sino que reivindica la conexión entre educación, tecnología y experiencia como el verdadero motor de una industria sostenible.

“Nuestra industria es maravillosa. Tenemos un pasado que nos juzga, pero quiero motivar a los jóvenes, hombres y mujeres, a buscar carreras STEM. No son tan complejas como parecen, y hoy más que nunca necesitamos que se integren al sector con energía y propósito”.

Noticias Relacionadas

Nosotros

Somos: Un medio de comunicación que busca promover una minería sustentable y el desarrollo eficiente con valor agregado y el uso de tecnología para el logro de estos objetivos.
Antonio Varas 759, Providencia
Santiago, R.M, Chile
+56 2 2993 5305
contacto@amagazine.cl
        

© 2025, amagazine.cl | Revista AMagazine – Grupo Periodístico Industrial SpA. All rights reserved |