Imagen: Glencore.
La compañía cerró 2025 con 851.600 toneladas de cobre y anticipa un 2026 más desafiante debido a restricciones hídricas en Collahuasi y menores leyes minerales, mientras el mercado sigue atento al escenario corporativo con Rio Tinto.
Glencore informó que su producción propia de cobre durante 2025 alcanzó 851.600 toneladas, cifra que representa un retroceso de dos dígitos respecto del año anterior y que se ubicó en el límite inferior del rango previsto. Aunque la compañía registró un repunte en el cuarto trimestre, el resultado anual confirmó el impacto de leyes más bajas y de diversas restricciones operacionales en sus faenas.
Para 2026, la multinacional suiza proyectó entre 810.000 y 870.000 toneladas de cobre, un rango que asume un entorno más exigente para sus operaciones. Entre los factores clave se encuentran las limitaciones de agua que afectan a Collahuasi, operación ubicada en el norte de Chile y considerada uno de los activos estratégicos del portafolio cuprífero de la compañía. Este escenario se suma a los ajustes derivados de las condiciones geológicas y del plan minero vigente.
En paralelo, persiste la atención del mercado sobre el proceso regulatorio que involucra a Rio Tinto, que mantiene hasta el 5 de febrero de 2026 el plazo para definir si avanza con una propuesta por Glencore. El desempeño del cobre y su creciente relevancia para la industria, impulsado por la electrificación, la demanda tecnológica y el gasto en defensa, continúan siendo elementos centrales en las expectativas sobre posibles movimientos corporativos y su eventual impacto en la minería chilena.







