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Dos investigaciones analizan barreras, incentivos y modelos de integración para el desarrollo de infraestructura compartida en la industria minera, con énfasis en el uso eficiente del agua, la desalación y una planificación de largo plazo para el norte de Chile.
Con la participación de actores del sector público, gremial, empresarial y asociaciones especializadas, se dieron a conocer dos estudios orientados a fortalecer el desarrollo de infraestructura compartida en la minería chilena. La iniciativa buscó aportar antecedentes técnicos y estratégicos que sirvan de base para el diseño de políticas públicas y herramientas que permitan avanzar hacia soluciones más eficientes, colaborativas y alineadas con los desafíos de escasez hídrica y cambio climático.
El primer análisis, desarrollado por T&T Consultores con apoyo del programa de Desarrollo Productivo Sostenible del Ministerio de Economía, examinó las principales limitaciones que hoy dificultan la implementación de infraestructura compartida en el sector. A partir de ese diagnóstico, el estudio plantea un conjunto de incentivos y medidas para fomentar esquemas multicliente y multipropósito, orientados a optimizar el uso de activos, reducir duplicidades y mejorar la rentabilidad social de las inversiones, especialmente en sistemas vinculados al recurso hídrico.
El segundo estudio, elaborado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) con financiamiento del Grupo Banco Mundial y el Gobierno de Japón, se centró en la factibilidad técnica y económica de un sistema integrado de abastecimiento hídrico para el norte del país. A través del modelamiento de distintos escenarios y la evaluación de alternativas de integración, la investigación propone un diseño óptimo de red que permita aumentar la eficiencia, fortalecer la resiliencia de los sistemas y avanzar hacia una minería más coordinada con los territorios donde se emplaza, contribuyendo así a una planificación hídrica de largo plazo.







