Imagen: Rio Tinto.
El proyecto ubicado en la provincia de Salta comenzó a enviar carbonato de litio grado batería a China mientras avanza en una expansión que permitirá alcanzar una capacidad de producción de 60.000 toneladas anuales.
La compañía minera Rio Tinto concretó el primer envío comercial de carbonato de litio producido en su proyecto Rincon, ubicado en la provincia argentina de Salta. El cargamento inaugural incluyó 200 toneladas del mineral procesado en la planta inicial del proyecto y fue despachado desde el Puerto de Buenos Aires con destino a Shanghái, marcando el inicio de la fase de exportaciones de este activo clave dentro de la estrategia de la empresa para fortalecer su presencia en minerales vinculados a la transición energética.
El desarrollo forma parte del denominado “triángulo del litio”, región que comparten Argentina, Chile y Bolivia y que concentra una porción significativa de los recursos mundiales de este mineral utilizado en baterías. El proyecto contempla una capacidad final de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería. En una primera etapa operará con una planta de 3.000 toneladas por año, mientras se construye una instalación ampliada de 57.000 toneladas cuya puesta en marcha está prevista para 2028 y que implicará una inversión cercana a los US$2.500 millones.
Rincon se ha convertido en el principal activo de litio del grupo tras su adquisición en 2022 y ha ganado mayor relevancia en la cartera de la compañía luego de la paralización del proyecto Jadar en Serbia en 2025. De acuerdo con las estimaciones de la empresa, el yacimiento podría alcanzar una producción cercana a 53.000 toneladas anuales durante una vida útil aproximada de 40 años.
En paralelo al inicio de las exportaciones, la empresa anunció el cierre de un paquete de financiamiento por US$1.175 millones destinado a respaldar el desarrollo del proyecto. El esquema fue estructurado mediante préstamos otorgados por instituciones internacionales como International Finance Corporation, IDB Invest, Export Finance Australia y Japan Bank for International Cooperation.
Para acelerar la expansión de la operación, la compañía también solicitó adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), mecanismo impulsado por el gobierno argentino que contempla beneficios tributarios y estabilidad regulatoria para proyectos de gran escala en sectores estratégicos como minería y energía.







