Yubytza Contreras Lobos, Minera Centinela.
De profesión ingeniero en mantenimiento industrial, Yubytza se forjó un camino con esfuerzo para cumplir su sueño de ser parte de la minería y estar al frente de la gestión en los delicados procesos de producción.
Con 4 años en la minería y 2 en Minera Centinela, Yubytza Contreras encontró su destino laboral en la industria que siempre quiso estar. Actualmente cumple el cargo de planificadora de Manteamiento de la Planta Ripios, dependiente de Gerencia de Mantenimiento Cátodos.
¿En qué consiste su labor?
Como planificadora soy la encargada de armar el plan semanal de mantenimiento de los equipos, en este caso de la rotopala y correas transportadoras, ya que con estas últimas trasportamos al botadero lo que ya no sirve del chancado.
Usted dijo que entrar a la minería era su anhelo, ¿cómo ha sido su crecimiento en esta industria?
El crecimiento ha sido enorme. Entré sin saber nada. No tenía experiencia en este rubro. Yo quería trabajar en la industria minera, era mi sueño y lo logré. Al principio fue difícil porque como mujer sentí un rechazo, especialmente de colegas hombres cuando uno no sabe mucho. Sin embargo, eso ya fue, lo que importa es que me gusta la minería y soy apasionada en lo que hago. Logré saltar los obstáculos y esos mismos obstáculos me hacen ser más fuerte, más valiente. Actualmente ya no tengo esos miedos que existían al ser principiante. Hoy tengo el control de mi área y tomo las cosas de manera positiva. Acá en Centinela cuidan mucho a la mujer, nos protegen.
¿Cuáles son objetivos próximos?
Yo sigo estudiando y preparándome, porque hay espacio para la capacitación. Mis objetivos son seguir avanzando en cargos, escalando, no quedarme solo como planificadora.
Su experiencia sirve para motivar a esas futuras colegas que ven en la minería la posibilidad de crecer, pero que aún no se deciden, quizás por diversos miedos, ¿qué les puede aconsejar?
Aprovecho de decirles a la mayoría de las mujeres que no se atreven a entrar a la minería, por las razones que sean, o por sesgos, que sí se puede, no es difícil.
Considere que soy madre y a mi hijo lo dejo una semana con mis papás; al principio uno se complica, pero después se puede. Hoy existen nuevas formas de trabajo que facilitan el día a día, como el teletrabajo. Es bueno entrar a la minería, las mujeres deben motivarse a hacerlo. Recuerdo que me contrataron sin experiencias y Centinela se la jugó por mí y aprendí. Tenemos que derribar esas barreras que existen entre géneros. Las mujeres tenemos esa fuerza interior que nos ayuda a salir adelante. Entrar a la minería abre muchas puertas, además, entrega solvencia económica, y eso para una mujer es esencial cuando necesita sacar adelante a su familia. En mi caso, este es mi primer trabajo en el que yo siento que es bien remunerado y eso me cambió la vida. Estoy muy agradecida de Minera Centinela y poder ser parte de este proyecto.







