Imagen: Sernageomin.
Especialistas del servicio integran la misión conjunta China–Chile que investigará ecosistemas extremos y procesos geológicos en una de las zonas más profundas y menos exploradas del planeta.
El Servicio Nacional de Geología y Minería inició oficialmente su participación en la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE), una iniciativa científica de alcance internacional que busca ampliar el conocimiento sobre riesgos geológicos, dinámica tectónica y evolución del margen continental activo. El hito fue marcado con una ceremonia de zarpe en el Puerto de Valparaíso, que contó con la presencia del embajador de China, Niu Qingbao, autoridades y representantes del mundo académico.
Durante la actividad, el director nacional (s) de Sernageomin, Mauricio Lorca, destacó el aporte técnico del equipo que descenderá a cerca de 8.000 metros de profundidad para analizar las estructuras responsables de grandes sismos y tsunamis. En ese contexto, señaló que “nuestra participación en esta expedición es el resultado de un esfuerzo colaborativo entre el Estado, la academia y la cooperación internacional. Para Sernageomin, integrar este equipo multidisciplinario es fundamental, ya que nos permite aportar nuestra capacidad técnica en geología para recolectar datos inéditos sobre el fondo marino. Trabajar en conjunto en la Fosa de Atacama nos entrega información clave para entender mejor las amenazas geológicas y fortalecer la seguridad de nuestro territorio”.
La participación del servicio se desarrollará en dos etapas a bordo del buque Tan Suo Yi Hao y el sumergible Fendouzhe. En la primera fase se integrará la geóloga Paola Peña, experta en geomorfología marina, quien abordará el estudio del origen y la distribución de los sedimentos de la fosa. Posteriormente, el Dr. Andrés Veloso, jefe del Programa de Geociencias Marinas y Costeras, se sumará para profundizar en el análisis tectónico y la evolución del relieve submarino. Ambos forman parte del equipo nacional, liderado por el Instituto Milenio de Oceanografía, que junto a universidades chilenas colaborará con el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de China en la obtención de información inédita sobre geología, riesgos naturales y registro paleoclimático del norte del país.







