Jonathan Urquieta, ingeniero senior de Reportabilidad y Mejoramiento, aborda la gestión preventiva y los hitos operacionales en torno a la seguridad de Minera Centinela.
La salud y seguridad de la minería chilena es fundamental para proteger la vida humana. En este escenario, el Ingeniero Senior de Reportabilidad y Mejoramiento, de la Gerencia de Seguridad y Salud, cumple una función clave y estratégica. Jonathan Urquieta Cortés, ingeniero civil en computación e informática tienen más de 15 años en el sector y 8 en Minera Centinela, desde 2018.
Urquieta asegura que su tarea va mucho más allá de consolidar estadísticas. “Como área tenemos varios focos, uno de ellos es generar información confiable, oportuna, útil y que apoye a la toma de decisiones en materia de seguridad y salud ocupacional”, explica.
El objetivo principal es impulsar procesos de mejora continua para fortalecer la gestión de riesgo de toda la organización. Urquieta recalca la importancia de ir al fondo de las cifras recopiladas: “No solo reportamos indicadores, lo que buscamos entender qué nos dicen los datos, identificar las tendencias, detectar dónde están las brechas y transformarlas en oportunidad de mejora. La Reportabilidad para nosotros debe y es una herramienta estratégica para la prevención de riesgos”, remarca. Con este enfoque, “el resguardo de las personas se antepone a cualquier meta productiva o financiera, teniendo como directriz que la vida humana es el primer valor”, recuerda Jonathan.
UN MODELO DE MADUREZ CULTURAL CON RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
Este camino preventivo ha llevado a la compañía a posicionarse como un referente global en resguardo laboral, validado por entes externos. “Nosotros hemos ido madurando en el tiempo. Este año, una empresa internacional: Safe Map, fue contratada a nivel grupo e hizo una medición de madurez con una mirada de comparación como compañía, no solo a nivel de grupo, también a nivel de la industria chilena e internacional, en relación con la minería”, detalla Urquieta.
Los resultados de este diagnóstico confirmaron el alto estándar alcanzado en la faena. “Esta empresa identificó que nosotros, como compañía, estamos a un paso de llegar al nivel máximo de cultura de seguridad a nivel internacional, es decir, somos un modelo para seguir”, destaca, advirtiendo que este estatus no es fortuito, sino el fruto de una estrategia corporativa de largo plazo que respalda la seguridad.
A pesar de este éxito, el especialista mantiene los pies en la tierra. “Estamos avanzando, hemos llegado a un muy buen lugar, pero aún tenemos brechas de las que hacernos cargos”, asume Urquieta, añadiendo que la evolución de los últimos diez años ha sido muy importante gracias al uso de soportes analíticos. “El día de hoy con las herramientas digitales y el uso de tecnología para hacer chequeos de controles en terreno es una realidad, y esto nos alimenta de una gran cantidad de información y datos que son información valiosa para tomar decisiones para hoy y el futuro”.
Consultado por su impresión respecto de los hitos alcanzados y cómo los toma, sostiene que el impacto real en la vida de los trabajadores es lo más inspirador, respaldado por una cifra histórica: “Como dato, somos la compañía del grupo que lleva más años sin accidente fatal. El último fue en 2014, por lo tanto, llevamos 12 años sin una fatalidad”. Este hito impone una enorme responsabilidad diaria. “Nos sentimos muy orgullosos, pero a la vez muy desafiados, porque la seguridad es constante, a cada minuto. Celebramos este hito, pero seguimos trabajando para que no ocurra otro accidente. No hay descanso en esta tarea”.
EL FUTURO DE LA REPORTABILIDAD Y MEJORAMIENTO
Jonathan Urquieta, proyecta el camino del área a través de cinco desafíos clave: “Primero, avanzar hacia una gestión más preventiva. Debemos evolucionar desde indicadores reactivos hacia modelos que nos permitan anticipar eventos”. El especialista añade que los siguientes pasos exigen “fortalecer la calidad de los datos”, consolidar la Gestión de Controles Críticos midiendo su desempeño en terreno, potenciar el aprendizaje organizacional ante cada desviación y “aprovechar las oportunidades que ofrece la transformación digital y la inteligencia artificial” para optimizar la toma de decisiones estratégicas.







