Imagen: Kinross
La operación incorporó nuevas tecnologías y herramientas de análisis para anticipar fallas en activos críticos, con una red de 160 sensores que monitorea cerca de 70 máquinas.
El área de Monitoreo de Condiciones de La Coipa ha fortalecido su estrategia de mantenimiento predictivo mediante la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas de análisis. Actualmente, una red de 160 sensores permite monitorear cerca de 70 máquinas y recopilar variables como vibraciones y temperatura, facilitando la identificación de comportamientos anómalos y la planificación de intervenciones.
Uno de los casos más recientes se registró en el Molino SAG, donde el análisis de variables operacionales, tendencias de vibración, condición de rodamientos y subbase permitió detectar una anomalía asociada al ensamble del conjunto eje-piñón. Con estos antecedentes, en mayo de 2026 se realizó el cambio del conjunto, logrando posteriormente una reducción de 83% en los niveles de vibración de la subbase y de 54% en el rodamiento.
La estrategia también ha permitido fortalecer las capacidades internas del equipo, incluyendo la realización de la alineación láser del conjunto motor-eje, labor que anteriormente era ejecutada por una empresa externa. Según explicó Luis Espinoza, ingeniero de Monitoreo de Condiciones, el área integra actualmente más de 11 mil variables y busca transformar la información en decisiones técnicas que permitan una operación más confiable y reducir la exposición a fallas no programadas.






